lunes, 9 de mayo de 2011

CARTA PARA LA MUTANTE DE MI MADRE

  
Cuando estaba pequeña no quería ser como tú, porque me gustaban los jeans de mi padre, su auto, sus botas y sus anteojos oscuros. Me alegraba cuando lo veía, porque a ti te veía todos los días y a él por cuestiones de trabajo  se hacía extrañar más.

Luego, cuando fui creciendo, no celebré mis quince años con vestido de princesa ni baile el vals a pasos lentos y armónicos como tú querías. Te confieso que me aburría el cuento de querer ser mi amiga y las frases célebres que aprendiste en el tomo II del manual para  “grandes madres”, que traje conmigo cuando nací, donde sacaste oraciones como: ¡que desconsideración!, tu no me ayudas, es que uno se convierte en el enemigo de los hijos, para ti soy un cero a la izquierda, no hables con extraños, mira a los lados antes de cruzar la calle, ¿crees que soy un cajero automático? Y mi favorita, con la que me aplicas psicológica inversa: HAZ LO QUE SE TE DÉ LA GANA.

No es extraño que no seamos amigas, quien es la primera osada que le cuenta a la madre lo mal que la trataba Pedrito Pérez y como la convenció para despojarla de su inocencia o decirle de vez en cuando como se ve de mal con ese labial satinado y esa cartera pasada de moda. Lo siento, hacerlo con una amiga se me hace más fácil.

Ha pasado mucho desde mis quince y no sé quien, ha venido dosificándome anualmente una  receta intangible de 500 gramos de seguridad, 500 gramos de responsabilidad y 1.000 gramos de ausencia de ingenuidad, llamada madurez, que me permitió verte no como el ser que me trajo al mundo, sino, como el ser humano que eres para el resto del mundo; que se equivoca, que ríe, que llora, que siente dolor, que se desilusiona, que ama, que se confunde, que no tiene la respuesta de todo, que no sabe qué hacer, que se divorcia, etc.

Aprendía a quererte por lo que eres y no por el título que tienes en mi vida, a contar hasta 10 cuando gritas y te desesperas, porque probablemente ocupare ese mismo lugar y no seré el superhéroe que tanto tiempo había buscado en ti.


Entendí porque no lavas mi ropa, no me llamas cuando voy de viaje, no me recargas el celular, porque no arreglas mi cama y la razón por la cual no podemos ser amigas. Empecé a agradecer lo que no haces por mí  y a reconocer que gracias a lo que no me has dado demás, soy una persona íntegra, segura de sí misma, independiente, que no le teme  los a los  hombres, se arreglar la casa, sé cocinar y no necesito de la ayuda de nadie para tomar decisiones, trato de aplicar las frases y principios que leíste en el manual para “grandes madres” y las recuerdo cada instante; sé amable, haz respetar tu cuerpo, no envidies las cosas de los demás, no guardes rencor y la más significativa de todas, todo lo que te propongas lo conseguirás.

Gracias por dejarme ver ese ser humano, por ser la mutación de Marge Simpson, la mujer maravilla, Batman, Supermán y Sherk, por regalarme los pantalones que toda la vida has sabido llevar bien puestos, por mandarme a volar cada vez que me creo Macgiver y por no ser mi amiga, la verdad ya tengo muchas y madre solo eres tú.



sábado, 7 de mayo de 2011

QUE NO TE GANE EL ANILLO

Todas soñamos con el gran momento, en el que se aparezca el príncipe azul, descienda del coche blanco, cargando en su bolsillo un gigante anillo, por lo menos de 110 quilates, pidiendo a gritos nuestra temblorosa mano, con el deseo de convertirnos en la mujer de su vida. La felicidad de ese instante debe ser  tan inmensa, que la materia gris, se vuelve blanco armiño y ninguna piensa por escasos segundos ¿Con quién? o ¿con cuantas personas nos estamos comprometiendo?.  Sí, no se alarme mi querida lectora,  porque sin querer y mucho menos darnos cuenta nos comprometemos con la tía,  con la mamá, con la prima de España, el abuelo con amnesia temporal y hasta con el loro de la hermana de la pata de palo del novio.


Alrededor de muchos hombres, hay un compromiso más grande que el mismo compromiso, que es agradar a su familia, por lo general, suele suceder con el único hijo o el bendito entre todas las mujeres de su casa. Que todas las esperanzas están puestas en él,  y no existe mujer en la faz de la tierra  que valga la pena, sea inteligente o suficientemente mujer pa’ llevarse la perlita más cara y más brillante de la joyería.

Esta puede ser la razón de peso, por el cual, hay muchas mujeres que salen corriendo del altar por temor, que le confeccionan espectaculares muñequitos de Vudú a la suegra y hasta a la tía Enrriqueta o peor aún, que se encuentran en este preciso momento llorando su desgracia detrás de la puerta del baño, porque nunca pudieron hacer felices a la familia de su pareja y porque el amor de sus vida tiene que obedecer al pie de la letra las instrucciones de su mamá, la misma que chantajea diciendo que trabajó de lunes a lunes, para que el hombre que duerme contigo ahora, fuera mejor persona o tuvo que dejarla tirada a usted porque  la abuela amenaza con despedirse de este mundo cruel,  con un fulminante paro cardio-respiratorio, si la  vuelve a  ver en la puerta de su casa.


Déjeme decirle,que no es necesario que baile más este son, y de una vez por todas caiga en la nota de la realidad. Estos hombres nunca les brindaron la oportunidad de construir su propio carácter, la autonomía de tomar decisiones y mucho le negaron tiempo para que el mismo buscara los pantalones que deseaba llevar puestos, por la simple razón que toda la vida hubo alguien, con ganas de brindarle lo mejor de este mundo y el otro, que tomara las decisiones por él ,entonces, en el pódium de importancia usted vendría ocupando, el quinto gésimo lugar, porque todos los palcos están y se mantendrán completamente llenos, para ver en V.I.P  la felicidad,en compañía de este tipo de caballeros.

Para terminar mi concejo, partiendo de mi aguado y aguilado punto de vista, lo importante de todo el rollo es tener los ojos de bien abiertos y la cabeza bien puesta, para pensarlo dos veces, tres y hasta cinco veces, si estás viviendo una situación similar,  y por favor, no se deje deslumbrar, que no te gane las disculpas y mucho menos el tamaño del anillo, porque 110 quilates, nunca van a valer el tiempo perdido, luchando contra viento y marea, por ese príncipe azul, que hoy te hace sentir maripositas en el estómago  y que con el tiempo podrían convertirse en angustiosos parásitos. 

¿TODAVIA CREES QUE CORTO ES MEJOR? Una anécdota muy personal

POR: Viaira Cotes Quintero. 

Una tarde mientras me miraba en el cristal de una peluquería y pasaba una peinilla por mis cabellos, decía mentalmente en repetidas ocasiones, ¿largo o corto? Luego de que la incertidumbre me aturdiera, le pregunto a la peluquera de turno, ¿Cómo te parece más bonito Yadira, largo o corto? Yadira, estaba sentada en un sofá de la peluquería limándose el dedo meñique de la mano izquierda, se notaba a simple vista, que no había hecho un solo corte en todo el día. Me responde enérgicamente: Corto. Como si no te fuera a crecer… ¡Ojala todo fuera como el pelo y las uñas! , si no hubiese escuchado esas palabras tan profundas de Yadira, tal vez no hubiese cometido ese error o en mejores términos no hubiese tomado esa decisión. 
Mientras peleaba conmigo misma si largo o corto. Recordé aquella canción con un alto contenido literario que dice: “De que sirve el cabello, si en el fondo lo bello no tiene que ver donde esta la razón” A veces, dejarse llevar por un hombre no suele ser la mejor opción, sin embargo, tomé la capa negra, me hice un nudo. Bueno, eso de nudo no tenía nada, me hice un parapeto, me senté en la silla y dije: - con una voz muy firme- Yadira ¡córtame el pelo! 
Aún recuerdo como hoy. El sonido de las tijeras muy cerca de las orejas y la cara de pánico por lo que había hecho, seguramente, muy en el fondo sabía que significaba tener el cabello corto en esta sociedad tan machista, donde el cabello largo tiene un valor muy significativo para la mayoría de los hombres. 
A través del tiempo el cabello de la mujer juega un papel importante y a la vez simbólico, por ejemplo: entre los griegos al ser recibidos en la ciudadanía, así como en los ritos nupciales y en los funerarios; en la Edad Media como ofrenda de determinados santos, era una señal de entrega y sumisión o de penitencia y En el antiguo Egipto, Llevarlos largos y sueltos, significó muchas veces independencia o linaje aristocrático, especialmente durante la Edad Media, era el distintivo de las doncellas pero también en las prostitutas. 
Con este corto recuento nos podemos dar cuenta que para la sociedad el cabello, es más que centímetros de queratina (es una proteína con estructura helicoidal, que constituye el componente principal de las capas más externas de la epidermis y de otros órganos derivados del ectodermo, como el pelo, uñas, plumas, cuernos y pezuñas),pendiendo debajo de los hombros, de eso pude quedar completamente segura, cuando puse un pie fuera de la peluquería y los vecinos conocidos ya no me miraban con ganas de conquistarme si no con caras de asombro, como si hubiese matado a alguien o tuviera monigotes pintados en la cara. Luego llego a mi casa, creo que cuando uno se encuentra con los hermanos se da cuenta de quién es, como esta y como se ve, a mis hermanas ¡les encanto! , pero cuando mi hermano miró mi nuevo look quedo pálido y me dijo ¡que maldad te hiciste! 
Poco a poco tenía que ver como se iban disolviendo mis enamorados, como mermaron los elogios en las calles, como mi novio me decía largo me gustaba más y cómo yo fui quedando literalmente relegada en “la niña del pelo corto”. Fíjense en la gravedad del asunto, que hasta el nombre perdí. 
Para esta sociedad el cabello largo es símbolo de feminidad y sensualidad, es la forma en que se diferencia el varón de la hembra, y aunque vivamos en pleno siglo XXI estos paradigmas no han cambiado del todo. Por eso muchos maridos matarían a sus mujeres si llegasen a cortar sus cabellos, tal vez en sus mentes se crea un mensaje subliminal de sentir atracción por otro hombre o quizás piensen que con el cabello, se va el erotismo que desean tener en sus mujeres. 
Por esta razón de peso, que me anima a traerle un testimonio muy personal, créanme, esperare uno o dos años más para no sentirme como un extraterrestre dentro de mi propio planeta y cuando lo vuelva a tener largo, cantare a viva voz …¡ Voy a traer el pelo suelto! Pa nanan pa ♫♫.